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Sexualidad en la Tercera Edad

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Al abordar la temática de la sexualidad en la tercera edad, nos enfrentamos a un doble inconveniente; ahondar en las particularidades de la vejez, suele resultar una tarea agobiante no solo por la falta de información y datos investigados.


Francisco Montas Ramírez - peniel2806@hotmail.com

Al abordar la temática de la sexualidad en la tercera edad, nos enfrentamos a un doble inconveniente; ahondar en las particularidades de la vejez, suele resultar una tarea agobiante no solo por la falta de información y datos investigados al respecto, también porque la problemática de esta etapa es generalmente abordada desde su carácter negativo, sin valorizar, ni considerar las ganancias y riquezas que alcanza dicha etapa tan aparejada.

Hasta hace pocos años se creía que la menopausia marcaba el final del goce sexual femenino, debido a que se justificaba la sexualidad como necesaria para acceder a la maternidad. Este es el clima en que fueron educadas las mujeres ancianas de hoy y aunque el cambio es lento y progresivo se debe aceptar que la sexualidad en la tercera edad solo se responde al puro deseo de sentir, placer, de gozar, de abrazarse a otro cuerpo y de amar.

Por tal motivo abarcamos los siguientes temas:

- Sexualidad en la Tercera Edad.

- Cambios y factores de la sexualidad en la tercera edad.

- Mitos, prejuicios y ámbitos de actuación.


SEXUALIDAD EN LA TERCERA EDAD
La sexualidad en esta etapa está sujeta a un gran número de agresiones procedentes del bando de la patología, la mediación y la manera especial de las presiones sociales, lo que está claro es que la vivencia de la sexualidad en la vejez es un reflejo de la formación, creencias, actitudes, valores y experiencias vitales acumuladas durante toda la vida.

No solo puede hablarse de anatomía, psicología y actos físicos entre las personas, también se incluyen, cuestiones de identidad, género, personalidad, sentimientos, valores y relaciones. No se trata de imponerles un modelo de sexualidad a las personas mayores, sino de ofrecerle la posibilidad de que se toquen, acaricien, enamoren y vinculen y en todo ello tiene un lugar destacado y explicito la sexualidad, pero no entendida como la actividad orientada exclusivamente al coito como conducta erótica si así lo desean.

Por este motivo se trata de un concepto de sexualidad mucho más amplio al que normalmente es considerado, se trata de disfrutar el placer del contacto corporal y la comunicación, así como la seguridad que produce el sentirse querido y deseado. La sexualidad incluye todas las formas de expresión, desde la aproximación al tacto, la intimidad emocional, la compañía, masturbación y no solamente el coito, una sexualidad en la que el placer es encontrado en la intimidad compartida, en el encuentro y descubrir y ser descubierto es mimarse los cuerpos y en definitiva las múltiples manifestaciones del placer de lo erótico, es esencialmente una forma de comunicación entre las personas de intercambio afectivo de expresión de ternura y de necesidad del otro.

Puede ser definida como una energía vital que esta presente en todo el proceso de la vida desde el nacimiento hasta la muerte que en esta etapa de la vida debe continuar siendo una fuente de placer y no una fuente de inquietud y frustración, puesto que la sexualidad es expresada de diferentes maneras según la edad.

La vejez es un proceso que en orden biológico se manifiesta por una disminución genérica del metabolismo; pero es importante tener en cuenta la sociedad en la cual se desarrolla ya que es un proceso biopsicosocial.

En cuba para la sociedad constituye un problema serio de salud al constituir esta un derecho de la población, se trabaja cada vez más en torno a la creación de condiciones óptimas para la atención geriátrica, por otra parte los adelantos de la revolución científico técnica, hacen que la vejez hoy en día tenga características cualitativamente diferentes hasta hace un cuarto de siglo, por ellos un hombre o una mujer a los 60 ó 65 años en cuba por regla general, tiene un nivel aparencial de mucho menos edad, tal como sucede en países de alto desarrollo.

Los estudios realizados en poblaciones mayores de 65 años de numerosos países que después de esa edad se mantiene la actividad sexual en un porciento considerable de casos. Helleger y Mortesen señalan en su trabajo que incluso a los 95 años alrededor de un 40% de las personas estaban interesados en el sexo y alrededor de un 25% mantenían actividad masturbándose.

Brecher encontró en un estudio realizado en 1984 en n grupo de mayores de 70 años, el 81% de los casados se mantenían sexualmente activos y la utilización de la masturbación como sustituto se calculo en 22% de los casos.

Se encontró también que los ancianos que actualmente no mantienen relaciones sexuales 6 (22%) conservaron esa práctica después de los 65 años en la siguiente forma dos hasta los 74 años y uno por grupo hasta las siguientes edades 68, 78, 81, y 82 años. En total de 27 entrevistados 12 (44.4%) tuvieron relaciones sexuales más allá de los 65 años y dos viudas 77. 49% refirieron tener deseo intenso una se masturba con frecuencia irregular y otra controla sus deseos pensando que no es natural sentir a esa edad.

Todo estos datos indican claramente que en la tercera edad, hablar de estos aspectos de la sexualidad, no es como algunas personas piensan una utopía.
CAMBIOS Y FACTORES QUE SE PRODUCEN EN LA SEXUALIDAD EN LA TERCERA EDAD
Cambios que se producen en el Hombre en la tercera edad:.

- Cambios en el comportamiento y en la respuesta sexual.

- Más tiempo para lograr la erección, el hombre joven necesita como promedio solo de 15 a 30 segundos y el anciano puede durar hasta 10 minutos.

- Demora mas el tiempo de eyacular, lo cual prolonga más en coito.

- La erección del hombre de 50 años es menos firme debido a que los vasos sanguíneos no son tan elásticos como antes y los músculos son menos potentes, lo que disminuye la intensidad de erección pero nunca en condiciones de salud le hará perder totalmente la capacidad de un contacto sexual normal.

- Disminución del eyaculado en cuanto a su volumen y la fuerza con que es expulsado debido a una mejor potencia de los músculos eyaculadores y por lo tanto de sus contracciones durante el orgasmo.

- El periodo de destumecencia del pene o pérdida de la erección después de la eyaculación se produce con más rapidez, así como el tiempo necesario para lograr la próxima erección. (periodo refractario) se prolonga.

- La erección pudiera disminuir, perderse o recuperarse en una o múltiples ocasiones durante el acto sexual prolongado y en ocasiones el pene no alcanza una completa ingurgitación hasta el momento antes de la eyaculacion.

- Erección nocturna que en todo hombre se presenta durante las fases de sueños acompañado de movimientos oculares rápidos (fase mor) sobre todo antes de despertarse son menos frecuentes según avanza la edad.

- En el anciano y en el hombre maduro predomina la excitación producida por tocamientos y caricias sobre las zonas erógenas del cuerpo y la estimulación directa de los genitales. El no lograr la erección satisfactoria o total hasta que la compañera le ocasione directamente los genitales constituyen una expresión de que en estos predominan los reflejos medulares y no una falta de potencia sexual.

- El hombre de edad avanzada puede gozar perfectamente el coito sin llegar necesariamente al orgasmo.

- Después de los 60 años se puede eyacular en uno dos de cada tres coitos y esto no ser causa de insatisfacción.

- Las necesidades de contacto sexual en hombres mayores de 60 años de edad puede limitarse a una o dos veces por semana y se suficiente para su bienestar

- En los ancianos también puede perderse la llamada fase de inestabilidad eyaculatoria, esta fase procede en unos escaso segundos a la eyaculación y en ella el hombre se hace conciente de que va a eyacular y no la puede evitar o controlar, el anciano puede eyacular sin este aviso que es producto de contracción de musculatura de las vías seminales pero experimenta la segunda fase del orgasmo sin dificultad.

En el hombre de 50 años disminuye la elevación de los testículos dentro del saco escrotal antes de la eyaculacion por acción de los músculos crematerianos.

Cambios en la Mujer en la tercera edad: En el aparato genital, los cambios más significativos son:

- Los labios menores y mayores pierden elasticidad y se encuentran atrofias progresivas de sus capa dermica y epidérmica, lo mismo que el resto de la vulva.

- La vagina con su depuración estrogénica tiene menos capacidad para la fluidificación, lo que a su vez facilita infecciones locales, su mucosa se hace mas fina y seca, además pierde longitud, se hace más estrecha y menos elástica y reduce su capacidad de distensión.

- El clítoris tiene mayor dificultad de erección.

Desde el punto de vista endocrino metabólico, los cambios más importantes ocurren durante la menopausia, por el cese de producción de estrógeno que provoca una serie de cambios fisiológicos.

- Meno intenso el aumento de las mamas y se vuelven menos firmes y más planas.

- No se observa al principio del coito, los cambios tópicos de los labios mayores, como aplanamiento, separación y elevación y es menos la vaso dilatación de los labios menores.

- Debilitamiento de la musculatura vaginal y de la zona perineal, por lo que existe. Menos contracción de la vagina durante la fase de plataforma orgásmica.

- Menos elevación uterina.

- Contracciones uterinas del orgasmo se hacen más débiles y en ocasiones dolorosas por ser más hepáticas que rítmicas. Sin embargo estos procesos no eliminan el orgasmo, ni suprimen la sensación de placer y por lo tanto el avance de los años no pone un limite preciso a la sexualidad femenina. Es necesario insistir en que estos cambios se dan en distintos grados y aparecen en tiempo claramente diferente dependiendo de numerosos factores.

- Disminución del Vello asilar y público.
Factores
Estudios han demostrado que la actividad sexual del anciano esta influenciada por un grupo de factores que pueden incluso hacer la desaparecer y cuyos conocimientos es necesario.

Factor de Pareja.

Esta es la causa que más provoca abstinencia sexual sobre todo en la mujer , existe mayor tendencia a la viudez en la mujer y la sociedad no aprueba que una anciana trate de buscar una nueva pareja después de enviudar por lo tanto estas mujeres renuncian a la sexualidad.

Deterioro de la Relación Matrimonial.Este factor es uno de los que más se ve en las consultas, como causa de trastornos sexuales en la ancianidad en influye en otros en la monotonía de la relación sexual y en los problemas de la comunicación.

Salud. Innumerable enfermedades mentales y físicas pueden influir negativamente en la sexualidad en la tercera edad, toda enfermedad que afecte el psiquismo, por diferentes mecanismos puede dar al traste con toda actividad sexual, la diabetes mellitus es un ejemplo típico de enfermedad crónica que puede afectar las relaciones en el anciano la artrosis, sobre todo en la mujer puede dificultar la realización del coito. Sexo.

Es muy común que la pauta sexual de la pareja sea impuesta por el hombre dado a que ese es el papel que le asigna la sociedad y se da el caso de que las mujeres puedan quedar por debajo de sus deseos o aceptar la actividad para mantenerse a tono es su pareja.
Condiciones Domesticas.
Es muy frecuente en nuestro país que coincidan tres generaciones habitando la misma casa y generalmente los ancianos tienen que compartir habitación con otras personas, pues no se piensa que ellos necesitan privacidad.
Jubilación.
Este cambio en su rol social y la preocupación derivada de este cuando no se esta preparado para afrontarlo actúa de forma negativa en las relaciones sexuales del anciano.

El envejecimiento en si mismo, no cursa como una enfermedad cuanto más se cuide un individuo menos beba, fume o consuma medicamentos, cuanto menos kilos tenga y más ejercicios físicos haya efectuado, tendría más posibilidad y sin problema y si a esto se le agrega haber tenido un ejercicio gozoso frecuentemente e intenso del erotismo, se arriba a la tercera edad sin inconvenientes funcionales en el área genito sexual.

En la vejez existe mayor experiencia sexual, mayor entendimiento en la interacción con la pareja mayor ternura y sabiduría como en esta etapa de la vida se agudiza el criterio de la realidad, se toma mayor conciencia de lo que se puede y no puede hacerse con el sexo, el erotismo está vigorizado en comparación con el acto sexual propiamente dicho, con una mayor consideración de la pareja al desaparecer los intereses o las preocupaciones reproductivas, al sexualidad en esta etapa de la vida tiene como único fin el dar y recibir placer.

Todo lo planteado anteriormente, indica que en la tercera edad no constituye una utopía, hablar sobre la sexualidad, sino lo contrario una verdad incuestionable, por lo tanto el psicólogo como el profesional de la salud puede contribuir de forma eficaz a la eliminación de tabúes y perjuicios sobre la sexualidad y la vejez, mejorar la calidad de vida de los ancianos y lograr que estas personas estén en condiciones de:

- Asumir a lo largo de toda su vida su sexualidad de una promesa enriquecedora, placentera y responsable.

- Desarrollar una auto imagen positiva para sustentar su autoestima y autonomía, asumiéndose en la originalidad de su identidad de género.

- Poder vivencias su sexualidad distinguiendo la función reproductiva del placer.

- Desarrollar la capacidad de sentir, gozar, amar y se amado. Mitos y Prejuicios.

Ser una persona de la tercera edad no significa estar oprimido sexualmente, las prácticas eróticas en esta etapa no son imposibles fisiológicamente mis despreciables emocionalmente, pero están restringidos por la cultura de la sociedad actual. Se piensa que toda persona mayor de 60 años está incapacitado para sentir placer, deseo e interés sexual.

De hecho, la sola idea de mantener prácticas eróticas entre adultos mayores, se piensa como antiestética, como algo que simplemente no debe ser, por todo ello la problemática de la expresión sexual en la vejez se agarra debido a que en nuestra cultura la sexualidad está asociada con una estética joven, rigorosa y llena de tabúes por estereotipos sociales.

La sexualidad es una de las áreas del comportamiento humano más desconocidas incluso por profesionales solitarios. Las creencias y conceptos erróneos se manifiestan incluso en las historias clínicas donde no se recogen datos sobre la actividad sexual, siempre dicen que los ancianos son sexualmente inactivos y tienen temor ante preguntas de este tipo al no poder responder adecuadamente.

Se afirma que en esta etapa la mera existencia de manifestaciones sexuales de cualquier tipo es sistemáticamente negada, rechazada o dificultada, por gran parte de la sociedad.

En la mayoría de la biografía la vejez es sinónimo de pérdidas, déficit, duelos, crisis, siempre patológicas y formas enriquecedoras, nadie quiere llegar a esta etapa, se desconocen la causa de tal rechazo y la existencias de tales actitudes retrogradas que tienden a rechazar e incluso burlarse y en el mejor de los casos ignorar la existencia de necesidades sexuales en el adulto.

Junto a los mitos y perjuicios coexisten resistencia ante la vejez temores y angustias que contribuyen en la percepción negativa que dicha etapa extraña.

En una sociedad que esta envejeciendo progresivamente la sexualidad debería permanecer en una dimensión afectiva, sentimental y relacional durante todo el curso de la existencia, en el respeto del cuerpo y los aspectos peculiares presentes en cada etapa de la vida. Ámbitos de Actuación.

La sexualidad humana es el resultado de la combinación de factores biológicos, sociales y culturales que interactúan continuamente aunque en el momento de su manifestación uno domine sobre el otro. La sexualidad forma parte de la personalidad constituyendo una forma más de expresión.

En el Ámbito Laboral Económico.

La jubilación supone un cambio significativo de este ciclo vital, puesto que exige una reestructuración total de la vida cotidiana y su sistema de relaciones, el hombre se siente poco útil frente a la mujer y su rol de epicentro en el hogar.

Es más frecuente que las mujeres dependan de sus maridos y longevidad, es mayor con lo que su actividad económica se verá reducida.

Por otra parte es más probable que los ancianos varones mantengan la misma clase social que en edades anteriores, lo cual no ocurre en el caso de las mujeres, ya que un factor determinante de la calidad de vida en la vejez será la situación de mercado laboral previo a la jubilación.

En el Ámbito Familiar- Pareja- domestico.

Hay que destacar dos aspectos claves, las mujeres tienen mayor probabilidad de enviudar que los hombres y los cambios en la pareja sexual por la muerte de un miembro tienen efectos negativos sobre la salud en el aspecto financiero.

La viudez tiene sentido diferente para los hombres y para las mujeres, por ser mucho más corrientes en las mujeres. La conducta adecuada para la edad de mujer y hombres viudos, se han constituido en forma muy distintas en gran parte en perjuicio de las mujeres.

Las amistades, la probabilidad de que las mujeres tengan y mantengan relaciones de amistad desde la infancia y adolescencia hasta la vejez es claramente superior, que en los hombres, estos suelen tener amistades de las actividades laborales y del ocio, mientras que ellos se relacionan más con la vecindad o con experiencias vitales compartidas.

La conducta erótica se prolonga durante la tercera edad y solo desaparece con la muerte, la expresión de la sexualidad no solo se reduce a lo genital o coitos, sino que engloba a toda persona y su expresividad.

Hay que tener en cuenta que con la edad se producen una serie de cambios, inductivos en órganos genitales, lo que no significa que no sean actos para responder el placer.

No hay pruebas de que el proceso de envejecimiento, por si mismo determiné una disminución del interés sexual, lo que produce es un cambio en las formas de experimentar y disfrutar de las prácticas eróticas.

A pesar de que no está justificada las pérdidas de interés sexual en la vejez existen factores asociados al envejecimiento factores fisiológicos, determinadas enfermedades, factores psicológicas; estereotipos, falsas creencias, miedo, falta de información que pueda obstaculizar el adecuado disfrute de la sexualidad en esta etapa de la vida.

La realidad es que existen factores que pueden enriquecer la erótica de los ancianos, puesto que librados de las preocupaciones y los esfuerzos de profesión, del cuidado de los hijos sin miedo al embarazo, con el tiempo para uno mismo, se podría adoptar un modelo de vida mucho más cómodo y placentero y todo ello contribuirá a que las relaciones eróticas se viesen favorecidas.

Uno de los aspectos fundamentales sería normalizar el tema de la sexualidad, eliminando obstáculos que impiden o dificultan a las personas mayores el hablar sobre el tema convenciendo la comunicación e intercambio de opiniones sobre el mismo y la expresión por parte de las personas mayores de la problemática que pueden vivir en este ámbito de su vida, proporcionar información a las personas mayores sobre los cambios normales que ocurren con el envejecimiento y que pueden generar cambios en la forma de experimentar su sexualidad.

Darle información sobre factores fisiológicos y psicológicos que pueden influir en el inicio y mantenimiento de sus disfunciones o dificultades sexuales, así como de las vías que existen para su posible recuperación.

Facilitar que las personas mayores se reconcilien con su figura corporal y acepten los cambios que supone el proceso de envejecimiento, cambiando los estándares de belleza de la juventud basado en criterios físicos y estéticos por nuevos estándares más realistas y alcanzable basados en los valores de la comunicación, el afecto, la intimidad y la sexualidad.

Potencial una visión de la sexualidad menos cortar, que reconozca al valor como potenciales fuentes de placer de otros tipos de actividades.

Favorecer la creación de redes sociales adecuadas para las personas mayores que les permitan satisfacer sus necesidades de afecto e intimidad en los casos que haya bajo apoyo social o situaciones de soledad por viudez o separación, etc.

Intervenir en aquellas áreas o problemas como las ya tratadas u otras como las relaciones de pareja el estado de salud o el estrés y la depresión que afectan de forma significativa a las relaciones sexuales.
CONCLUSIÓN
Podemos concluir diciendo que la sexualidad no termina con la vejez, sino que surgen una serie de cambios, tanto en el hombre como en la mujer pro eso no influye en que se puedan tener relaciones afectivas y cóitales satisfactorias.

Hay ciertas enfermedades que influyen en que hayan cambios en la sexualidad, pero no esta determinado que la vejez en si presente faltas de apetencias sexuales, sino que han sido los mitos o prejuicios o las malas informaciones y algunos patrones culturales que han hecho que esta etapa no se disfrute ampliamente. Lo que hemos podido desmentir al haber trabajado este tema ya que existen una serie de factores que pueden enriquecer la erótica de los ancianos.

Puesto que liberados de las preocupaciones, los esfuerzos de la protección, el cuidado de los hijos, sin miedo a embarazos y con tiempo para uno mismo se podría adoptar un modelo de vida mucho más cómodo y placentero y esto contribuiría a que las relaciones eróticas se vieran favorecidas en esta etapa de la tercera edad.

BIBLIOGRAFÍA www.monografias.comwww.wikipedia.com




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